Cada vez hay más papis que se suman a la implementación de esta estrategia educativa en casa. Y es que no hay duda de que potencia de gran manera la capacidad de aprendizaje de los niños. Permite que vayan a su propio ritmo, con ganas de experimentar y con una gran curiosidad que los hace a la vez responsables y autónomos.
Y es que en la educación Montessori se respeta la psicología natural de los niños, dándoles un poco de libertad pero con límites establecidos a la vez que se divierten y aprenden. Es conveniente que conozcas las claves que servirán de apoyo para obtener los resultados deseados y así usarlo como alternativa a la educación tradicional.
Ambiente adecuado
En primer lugar hay que actuar sobre su entorno más inmediato, es decir, su ambiente.
Un entorno seguro
De acuerdo con el método Montessori, el niño necesita un entorno seguro, con acceso a elementos esenciales que estimulen su aprendizaje y crecimiento infantil. Puedes decorar su espacio con juguetes ordenados de forma natural, con simplicidad y armonía para que pueda elegir el que más le interese. Todo debe estar a su alcance, la toma de decisiones que incluye un proceso de discriminación y selección es fundamental.
Diferentes espacios
Es importante que haya espacio para el movimiento, que incluya arte, libros, plantas y música para el desarrollo sensorial del niño y que lo inciten a descubrir. Sin embargo, deben delimitarse los espacios y colocar herramientas y objetos como ceras, pinceles y colores que el peque pueda usar a su antojo en un espacio dedicado a la creatividad; libros, cuentos y un puff en un área orientada a la lectura.
Sin saturar
No debes sobrecargar el ambiente, recuerda que la cantidad no es sinónimo de calidad, ya que el sobreestímulo distrae más que ayuda pues les hace perder el foco con más rapidez. El ambiente físico es fundamental, pero también lo es el entorno familiar que interviene en el proceso de aprendizaje y le permite crecer con alegría.
Eliminar obstáculos
La curiosidad y el deseo de explorar de tus hijos pueden verse afectados al no tener la capacidad de alcanzar los objetos que llamen su atención. Para evitar que esto suceda, el método Montessori sugiere una solución bastante sencilla: eliminar los obstáculos para no limitar su aprendizaje espontáneo.
Lo que se tiene que hacer es facilitarte al niño el acceso a los elementos que se encuentran en su habitación y que no representen peligro alguno. Esto se consigue colocando los objetos a su altura o evitar guardar los juguetes en contenedores que sean difíciles de alcanzar o abrir.
Por otro lado, el acceso a su propia ropa es una de las grandes claves en el proceso de toma de decisiones y autodeterminación de los niños. Pequeños hábitos que a muchos padres le pasan desapercibidos son los responsables de que los niños experimentes grandes avances en su autonomía e independencia, lo vemos a continuación.
Independencia del niño
La mayoría de los padres tienen un instinto de protección natural y tal vez este sea uno de los principios más difíciles de aplicar. Hay que dejar que experimenten, que descubran su entorno por sí solos, permitiéndoles equivocarse. De esta manera estimularás mejor su desarrollo infantil.
No caer en el error de no dejar hacer porque piensas que el niño no es capaz de tomar sus propias decisiones por pequeñas que estas sean. Hay que asumir que es una persona libre e independiente, ayúdale a confiar en sí mismo, a trabajar en su capacidad de atención y de concentración.
Enseñarlos a realizar todo por ellos mismos, como comer, vestirse o asearse, puede ser un trabajo largo, difícil y al que tendrás que dedicar muchísima paciencia. Por supuesto que podrás orientar, guiar y ayudar e incluso intervenir cuando sea necesario, pero recuerda que deberás practicar la contención.
Es lo más difícil, los adultos siempre tenemos prisa, pero permitir a los niños trabajar en su independencia es con toda seguridad el mejor regalo que podemos hacerles. Por esto, trabaja la paciencia, vale la pena.
Incluir al niño en las tareas del hogar
Hay que buscar que el niño sea partícipe de las tareas domésticas sencillas, como doblar su ropa lavada o colocar los cubiertos en la mesa. Así, además de sentirse útil, podrá desarrollar diferentes habilidades, sin importar que las primeras veces pueda cometer fallos, si le das tiempo y le guías irá mejorando y adquirirá hábitos para toda la vida.
Al ser persistentes en esta clase de actividades, es posible confirmar que la práctica es una de las mejores formas de aprendizaje. Es por eso que al implementar esta estrategia, entrenan sus capacidades y tienen libertad para descubrir y explorar todo el ambiente que les rodea.
Aprovechar las oportunidades
Los niños tienen períodos de edad sensibles en los que les resulta más fácil adquirir conocimientos y habilidades sin mucho esfuerzo. Es decir, su interés se focaliza por instinto en una parte específica del ambiente que lo rodea. Estos momentos hay que aprender a verlos y tenemos que aprovecharlos.
Es cuando se puede fomentar las actividades como la lectura, el orden o el lenguaje, ya que tienen una duración limitada. Esos períodos son los más adecuados para aprovechar al máximo sus posibilidades y la insaciable sed que tienen de conocimiento.
Para poder detectar estos períodos de la mejor manera, es necesario que estés muy atento a su comportamiento y ver hacia dónde focalizan su interés. Observar cuáles son las actividades que realiza de forma repetitiva para enseñarles cosas nuevas o estimularlos a descubrirlas por sí solos.
Efecto esponja
Todo niño aprende de manera inconsciente, sin saber que en realidad están aprendiendo y que lo hacen de forma espontánea, como al gatear o caminar. También aprenden del ejemplo, de sus vivencias, de la naturaleza y de lo que tocan. Todo esto se internaliza y pasa a la conciencia en forma de enseñanza.
La filosofía Montessori va de lo concreto y sensorial hacia lo abstracto y mental. Es por eso que el niño aprende primero con el cuerpo, para después interiorizar diferentes acciones. Para eso, es recomendable utilizar material pensado en aprovechar el período sensitivo con estímulos sensoriales de un modo fónico y táctil.
La mayoría de los educadores Montessori recomiendas juguetes naturales, como la madera. Sin embargo, en la actualidad existen muchos juguetes, fabricados en diferentes materiales que mantienen los principios de sencillez y enfoque perseguidos por el método Montessori.
Asimismo, se puede usar un zapato para aprender a atarse los cordones. También un juego de cartas para desarrollar su capacidad memorística y su atención. Estos juegos complementan perfectamente la educación basada en este método.
Bueno, hasta aquí llegamos en esta ocasión, si te ha gustado este artículo compártelo con aquellas personas a las que les puede aportar una visión diferente.
¡Hasta pronto!



