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Si pensabas que el método Montessori sólo es aplicable en el ámbito de la escuela, debes saber que puedes aplicarlo en casa con la misma efectividad y sus mismos beneficios.

Lo importante es que sepas cómo llevarlo a cabo y cuáles son los cambios que debes poner en práctica en el hogar, estando siempre disponible para incluso un cambio de actitud hasta en la forma de ver y saludar a tus hijos.

Todo empieza con la información y práctica

Los buenos resultados del método Montessori son posibles si los padres están bien informados. No se trata de hacer un máster en educación, pero sí que deberías conocer ciertas pautas para que te familiarices con este sistema, de verdad, vale la pena.

Y este es nuestro papel, te enseñaremos paso a paso, de forma amigable todo lo que necesitas conocer sobre el método Montessori para que lo puedas aplicar en casa de forma sencilla, rápida y eficaz.

Si tienes prisa o quieres profundizar, ¡nada como un buen libro! Te hemos preparado una selección de libros y manuales de María Montessori y otros muchos autores que te ayudarán a conocer este método: nuestra biblioteca se llama Libros Montessori para los Papis.

El método Montessori requiere de algo de acción por nuestra parte.

Uno de los mayores beneficios es el gran cambio que se genera en el núcleo familiar y que empieza por los padres, en la manera como se le habla a los hijos y se les observa, sin prejuicios ni ideas preconcebidas de cómo debe ser la educación.

Los niños representan una inagotable fuente de aprendizaje y entenderás que si los observas con la mayor independencia de criterio posible, es mucho lo que sabrás de ellos. También conectarás con tus hijos de formas difíciles de expresar aquí, la consecuencia es que verás a tus hijos como personas más independientes y resolutivos a la vez que ellos aprenderán que eres una persona confiable con la que se pueden comunicar y expresar libremente y sin ser juzgados.

Otra de las razones por la que este método resulta beneficioso para el núcleo familiar, es porque todo el proceso de aplicación en cada una de sus etapas debe ir acompañado de mucho afecto y comprensión de tu parte, tratando a tus hijos con sencillez, cordialidad y como si te dirigieras a personas adultas.

Y es que además de producir cambios en tu actitud, también convertirá el hogar en un entorno acorde a los principios y propósitos de la educación Montessori: crear espacios cálidos, confortables y favorables para un mejor desarrollo del proceso educativo.

La edad y el ambiente

En el ámbito escolar es recomendarse la aplicación del método Montessori entre los 3 y los 6 años. Sin embargo, en el ámbito doméstico no hay una edad determinada para iniciar su aplicación. Para muchos especialistas en este método, cuanto más temprano, mejor y sus beneficios se hacen notables con mayor rapidez.

Si no has empezado a muy temprana edad con tu hijo, no importa. A cualquier edad puede empezarse y sus resultados siempre saltarán a la vista, teniendo en cuenta que para las diferentes edades varían las estrategias y los materiales de apoyo, entre otros factores que iremos viendo a lo largo de este blog.

Y es que si se sigue el método debidamente, todos los espacios y actividades del hogar estarán adecuados a la pedagogía Montessori. En casa es mucho lo que aporta el método, sobre todo si sabes cómo desarrollarlo en cada una de las labores, tareas, responsabilidades y relaciones que implica una familia.

Las actividades que deben realizarse son las mismas que en la escuela, pero con la ventaja adicional de que se llevan a cabo en el ambiente de mayor preferencia y confort para los niños. Por eso, es importante insistir en la adaptación de cada espacio de casa a los propósitos de esta forma de educación.

Un caudal de beneficios en casa

En definitiva, la aplicación de la educación Montessori en casa trae consigo una serie de beneficios que se extienden a todos los ámbitos y situaciones en los que tus hijos y tú mismo debéis actuar y experimentar cada día.

Al igual que en la escuela, la educación Montessori en casa aporta conocimientos y logros en el lenguaje, en el razonamiento matemático, en el área sensorial, en la vida práctica y cotidiana, así como en la visión cósmica o de cultura general.

¿Y cuáles son esos beneficios palpables en los niños?

  • Desarrollo integral de la lecto-escritura y con un vocabulario más amplio y significativo.
  • Dominio de conceptos y operaciones básicas de las matemáticas mediante actividades de la vida cotidiana en el hogar.
  • Desarrollo equilibrado y afinado de los sentidos que contribuye a una mejor higiene personal, cuidado de los espacios y objetos del hogar y realización responsable de tareas propias de este.
  • En la vida práctica y cotidiana, son más participativos y colaboradores en el mismo hogar y en otros lugares donde desarrollen actividades deportivas, culturales o comunitarias.
  • En cuanto a la cultura general o visión cósmica, se interesan más en las ciencias y en las artes, con una visión integral u holística y con responsabilidad y conciencia de la importancia de la preservación del medio ambiente.

Todo esto, hace de los niños en su proceso de desarrollo humano, personas con un gran sentido de ciudadanía y una visión del mundo acorde con el avance de las ciencias, las artes, la tecnología y el espíritu de convivencia.

Y hasta aquí llegamos en esta ocasión, si te ha gustado comparte este artículo con alguien a quien pueda resultar de interés.

¡Hasta pronto!

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